El reino de este mundo

Con el andar del tiempo, los emigrantes económicos procedentes de Haití, explotados de manera inicua, aportaron sudor y trabajo a los latifundios azucareros. Muchos permanecieron definitivamente en nuestra isla y sembraron familias integradas al torrente de la nación. Vale la pena recordar, asimismo, que a lo largo del penoso recorrido desde Montecristi hasta Playitas de Cajobabo, asediado siempre por el espionaje español, José Martí —así lo refiere en su Diario— encontró amparo y acogida para el sueño reparador en los modestos y solidarios hogares haitianos.

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Author: Cubadebate

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