Inmunizados para dar más salud

 

Santiago de Cuba.— Como parte del estudio de intervención en el personal sanitario que desde el 1ro. de abril tiene lugar en las provincias de  Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba, unos 2 000 trabajadores del hospital provincial Saturnino Lora —principal sitio clínico para los ensayos—  recibieron este lunes la primera dosis del candidato vacunal Abdala, desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética Y Biotecnología.

Desde diciembre del 2020, la emblemática institución de salud oriental, como reconocimiento a sus logros en el orden científico, asistencial y el alto nivel de sus profesionales, ha sido escenario para demostrar la eficacia y seguridad del inmunógeno CIGB-66 en sus tres fases de ensayos clínicos; por eso hoy su personal ofrece sus hombros satisfechos y confiados.

Así lo confirmó a la prensa, pletórica de orgullo por la ciencia de su país y la Revolución que la impulsa, la enfermera y máster en Urgencias Médicas Ladis Montes de Oca Flores, la primera de los profesionales del Lora vacunados.

También la joven doctora Liliet Arrate Lobaina, especialista en primer grado en Medicina Interna y uno de los médicos de la sala de Observaciones del Departamento de Emergencias, para quien recibir la vacuna, además de la tranquilidad de no contagiar a su hija de ocho años, sus padres o su esposo, es también la posibilidad de dar más salud al pueblo.

«Si yo estoy bien, puedo dar más asistencia, puedo cooperar con el bienestar de mis pacientes», insiste Arrate Lobaina, con diez años de experiencia laboral en el Lora.

 En este año de enfrentamiento a la pandemia, dice, ha estado más de una vez al borde del peligro: «Laboro en la primera barrera de enfrentamiento a esta difícil enfermedad. Nunca me contagié, pues sin evadir ninguna situación ni dejar de atender de la mejor manera siempre me protegí, pero sí he tenido varios contactos con positivos, por lo que estuve más de una vez aislada en mi casa y en centros establecidos para ello», explica.

Por eso, aunque este lunes 5 de abril estaba de descanso, fue de las primeras en llegar hasta su hospital para ser vacunada. Hasta ahora había seguido los estudios para la validación del candidato vacunal Abdala desde su escenario de trabajo por las conversaciones con colegas involucrados y sus publicaciones en las redes sociales. Hoy puso su brazo, insiste, con el orgullo de saber que en el sitio clínico del Saturnino Lora hasta ahora todo ha fluido como debe ser, con la calidad requerida. y continuará así, como fehaciente demostración de que desde el oriente cubano también se puede apoyar a la ciencia nacional.

Como estas profesionales, los primeros en ser inoculados con el candidato anti COVID-19 en el hospital provincial santiaguero fueron trabajadores de departamentos y servicios que están en la primera línea de enfrentamiento a la mortal pandemia: el Cuerpo de Guardia, Microbiología, Radiología, Medicina Interna, las terapias y los salones de operaciones.

Dar más asistencia sin riesgos de contagiar a sus familiares, así asume su vacunación la doctora Liliet Arrate Lobaina, quien labora en la Sala de Observaciones del Cuerpo de Guardia del Lora. Foto: Miguel Rubiera (ACN).

Progresivamente seguirá el resto, hasta completar el ciento por ciento del personal, precisó el doctor Rafael Suárez Domínguez, director general del Saturnino Lora.

Un equipo multidisciplinario de médicos, enfermeras, alergistas, sicólogos, defectólogos, licenciados en farmacia, estadísticos e informáticos, entre otros profesionales, conducidos por el doctor Carlos Rafael Oliva Regüiferos, garantiza el riguroso cumplimiento del flujograma, los protocolos establecidos y las buenas prácticas en la importante indagación, que tendrá un esquema de vacunación de 0-14-28 días y no utilizará placebo.

Al igual que en el Saturnino Lora, trabajadores de instituciones sanitarias con alto riesgo de exposición al virus del SARVS-CoV-2 de los municipios santiagueros de Contramaestre, Palma Soriano y la cabecera provincial, así como del municipio cabecera en Guantánamo y de Bayamo y Manzanillo en Granma, tomarán parte también en la nueva indagación.

El estudio de intervención entre los trabajadores de salud transcurre aquí de forma paralela a la Fase III del ensayo clínico del preparado vacunal, que tras concluir el pasado 2 de abril con la inclusión de los 48 000 sujetos previstos en las tres provincias del extremo suroriental cubano, inició este lunes la inoculación de la segunda dosis.

La directora del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos(CENCEC), doctora Amaylid Arteaga García, reconoció aquí la positiva respuesta y el alto nivel de compromiso de las autoridades y trabajadores de los territorios orientales, quienes, destacó, trabajan muy duro para que tanto la fase III del ensayo clínico como el estudio de intervención del candidato vacunal Abdala avancen de manera exitosa y Cuba transite hacia la anhelada inmunización.

 

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Author: Odalis Riquenes Cutiño

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