Una decisión legítima en defensa de la economía cubana

Como una medida legítima y necesaria en defensa de la economía cubana, así como de protección de nuestro sistema bancario y financiero, frente al bloqueo norteamericano, fue calificada en la Mesa Redonda de este jueves la decisión de la Mayor de las Antillas de suspender temporalmente la aceptación de depósitos bancarios en efectivo de dólares de Estados Unidos.

En tal sentido, Marta Sabina Wilson González, ministra-presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), explicó que esta entidad emitió la Resolución 176, que entra en vigor el 21 de junio próximo y establece las posibilidades que tienen las personas naturales y jurídicas con respecto a este tema.

En la referida resolución, expresó, se establece que las instituciones financieras bancarias cubanas y no bancarias, como es el caso de Cadeca, no pueden recibir depósitos en efectivo de las personas naturales y jurídicas de la moneda estadounidense exclusivamente.

También hace énfasis en que las personas naturales pueden mantener la tenencia, sin ningún tipo de restricción, de dólares estadounidenses y de cualquier otra moneda libremente convertible que esté aceptada por el BCC, como las libras esterlinas, euros, dólares canadienses… monedas aceptadas internacionalmente y que, por tanto, las personas pueden tener en su poder.

A partir de este 11 de junio, las personas pueden ir a los bancos y depositar la moneda estadounidense, pero hasta el día 20, explicó Wilson González, quien añadió que para ello se han preparado nuestras instituciones bancarias.

El bloqueo sigue lastimando a nuestra población

Carlos Fernández de Cossío, director general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, apuntó que la medida tiene mucho que ver con los modos y métodos en que se sigue manifestando la política de Estados Unidos contra Cuba. Es ineludible e indispensable para nuestro sistema bancario y financiero y no hay manera de evitar tomarla, afirmó.

Igualmente, reiteró que nuestro pueblo y la comunidad internacional conocen que el propósito del bloqueo es causar daño a la economía cubana, asfixiarla. Con ese fin, procura deprimir los ingresos, generar hambre, miseria y tratar de crear una situación de inestabilidad en la población cubana. Es por eso que el bloqueo abarca un grupo amplio de medidas que incluyen el sector financiero, dijo.

Fernández de Cossío refirió que estas medidas se han ido agravando y se han añadido nuevas en los últimos cuatro años, todas las cuales siguen vigentes. «Uno está frente a una combinación de factores que influyen en que se llegue a la situación actual del país con respecto al cúmulo desproporcionado de moneda estadounidense en efectivo, al que se hace difícil darle salida.

«Por un lado, están las restricciones a las remesas, que provocan que, al no haber vías oficiales, institucionales y regulares para su envío, prevalezca la remesa que llega en el bolsillo de los viajeros, fundamentalmente no oficial y en efectivo. Hay un crecimiento en la proporción de remesas que llegan en efectivo».

Añadió que el Gobierno de Estados Unidos se propuso, con un conjunto de medidas, cortar esas remesas. «Ese conjunto de medidas se combina con el efecto extraterritorial del bloqueo, agravado en los últimos años, sobre todo, por las listas ilegítimas y difamatorias, tanto del Departamento de Estado como del Departamento del Tesoro».

Fernández de Cossío detalló que, al incluir entidades en esa lista, no solo las calumnian, sino que provocan un efecto extraterritorial y que muchas instituciones internacionales rehúsen intercambiar, operar, tener negocios con las entidades cubanas. Entre esas listas, dijo, está la que acusa a Cuba de patrocinar el terrorismo, lo que tiene impactos prácticos en los pagos y cobros que realiza en sus relaciones financieras y en su comercio exterior.

«Debido a esta combinación de una cantidad desproporcionada de efectivo con la imposibilidad de darle uso en el exterior porque no hay instituciones que reciban, procesen y cambien este efectivo, queda Cuba con una cantidad que pierde su valor de uso dentro de la economía cubana. Por tanto, la medida que se toma es de legítima defensa».

Se ha perdido la contraparte extranjera

Al brindar otros factores que llevan a establecer esta medida, Marta Sabina Wilson González, ministra-presidenta del Banco Central de Cuba, reiteró que en los últimos años, los bancos cubanos han perdido la contraparte de bancos extranjeros para realizar un grupo de operaciones que son parte de las relaciones interbancarias normales entre los países.

Entre las medidas para afectar a nuestro sistema financiero mencionó la inclusión en la lista de entidades cubanas restringidas a Fincimex, AIS y al Banco Financiero Internacional. Recordó que las dos primeras eran las empresas designadas por la Mayor de las Antillas para tramitar las remesas que reciben los cubanos de otros países, incluido Estados Unidos, y al ser colocadas en esa lista, las entidades remesadoras que hacían operaciones con ellas decidieron limitar o restringir esa actividad.

Señaló que otra medida fue la decisión de Estados Unidos de impedir a las personas naturales y jurídicas con jurisdicción en ese país realizar operaciones de remesas desde y hacia Cuba. «En ese momento se cierra la posibilidad total de que la población pueda recibir remesas por esa vía, ingresos que se quedan en las cuentas de los bancos en el exterior, y, por tanto, ha tenido que buscar mecanismos adicionales».

Además, a comienzos de 2021 el Gobierno de Estados Unidos incluyó a Cuba en una lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo. «Esto implica que todas las instituciones financieras y las entidades que se utilizaban para remesar ese efectivo y colocarlo en las cuentas de los bancos cubanos en el exterior se nieguen a realizar operaciones con la Isla por el temor a ser sancionadas.

«Hay muchísimos ejemplos de instituciones financieras que han sido sancionadas con multas altísimas por haber hecho operaciones normales con los bancos cubanos. Esto ha provocado, por ejemplo, que muchos bancos corresponsales le hayan cerrado las puertas al Banco Financiero Internacional, decidiendo no realizar operaciones con este por temor a esas sanciones y a multas».

Imposibilidad de usar el dólar

Por su parte, Yamilé Berra Cires, vicepresidenta del Banco Central de Cuba, explicó que el país no puede utilizar el dólar que tiene en efectivo en sus bóvedas para transacciones internacionales, por lo que debe canjearlo por otras monedas. Ese elemento encarece las operaciones a partir de las distintas tasas de cambio.

«Como efecto de la extraterritorialidad se prohíben a los bancos de terceros países que tengan cuentas en dólares a nombre de instituciones financieras cubanas o de nacionales. También nos encarecen los financiamientos externos, porque no los podemos obtener en dólares estadounidenses, o como parte de las tasas de intereses nos agregan un extra a partir del concepto de riesgo país, un detalle que implica pagar más por culpa del bloqueo».

Otro efecto se aprecia en que entre abril de 2019 y enero de 2021 crecieron las medidas específicas asociadas al envío de remesas, así como a colocar al país y sus instituciones en listas restrictivas. Una de ellas es el Banco Financiero Internacional (BFI) de Cuba, una entidad con gran credibilidad y una vasta experiencia, pero que en estos momentos tiene clientes imposibilitados de recibir fondos o pagos desde el exterior porque otros bancos se niegan a hacerlo a través del BFI.

Sobre la posibilidad de vender ese efectivo en dólares a la población, la especialista aclaró que no es posible realizar esta operación, pues ese dinero ya está comprometido, ya que es un efectivo asociado fundamentalmente a dinero que las personas han cambiado por moneda nacional, del que se han emitido pesos cubanos. En otro caso, los dólares se han colocado en las tarjetas en MLC y han sido utilizados para adquirir productos físicos.

«Si los vendemos estaríamos tratando de usar dos veces el mismo dinero, sin que exista un respaldo», esclareció, y añadió que los recursos que existen actualmente están disponibles para depositar en cuentas en el exterior para realizar transacciones internacionales.

En conclusión, la Vicepresidenta del Banco Central de Cuba hizo público el deseo de  que esta medida sea de corta temporalidad. «Que se den las condiciones para que los fondos puedan ser puestos en cuentas corrientes y utilizados como ocurre en cualquier lugar del mundo».

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Author: Yuniel Labacena Romero, Monica Lezcano Lavandera

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